O, como también podría decirse: Sherlock Holmes contra Joseph Rouletabille; Watson contra Sanclair; o Sir Arthur Conan Doyle contra Gaston Leroux.
Dos libros que acabo de leer, de autores distintos e historias diferentes pero, con un parecido apabullante. Está claro que el señorito francés Leroux (cuya obra más conocida sin duda es 'El fantasma de la Ópera'), quiso conseguirse para sí mismo el éxito que había alcanzado el inglés Doyle con su famoso personaje Sherlock Holmes. Pero bajo mi punto de vista, el plagio podía haberlo hecho con un poco más de disimulo.
Quitando el hecho de que Sherlock es investigador y Joseph periodista, muy poco es lo que diferencia a estos dos personajes. Ambos me resultan casi igual de engreídos (quizás Joseph un poco más), ambos utilizan el mismo estilo para resolver los casos y ambos tienen a sus respectivos ayudantes, el Dr. Watson uno y el abogado Sanclair el otro; a los que más o menos 'utilizan' para resolver los misterios y a los que, bajo mi punto de vista, casi desprecian a pesar de ser sus más grandes amigos. En los dos casos son estos ayudantes los encargados de contar la historia, demostrando infinita admiración hacia los archi-mega-híper-inteligentes protagonistas.
No voy a negar, no obstante, que ya sabía a lo que me enfrentaba cuando comencé a leer El perro de los Baskerville sólo un día después de haber terminado El misterio del cuarto amarillo. Era evidente que iba a resultar muy parecidos ya que, después de todo, la mayoría de las historias 'detestivescas' lo son. Pero hombre, una cosa es que el estilo sea el mismo y por ello deba haber similitudes, y otra es que casi lo único que cambiemos sean los nombres...
Por otra parte, tampoco voy a echar por tierra del todo a Leroux por el plagio tan evidente, ya que por lo visto, el personaje de Sherlock tampoco es original y está más que inspirado en Auguste Duphin, personaje de Edgar Allan Poe. Luego resulta que el que más cautivó al público fue Sherlock, siendo bicho raro aquél que no haya oído hablar de él, pero es bueno saber que la originalidad es de Poe.
Entrando ya en lo que me han parecido las novelas y saliendo del tema de lo parecidas que son, pues tengo que decir que me quedo con El misterio del cuarto amarillo, de Leroux, por mucho más famosas que sean las historias de Doyle. Y es que El perro de los Baskerville me ha dejado más fría, el 'misterio' me parece un poco tonto y simple, la verdad; tanto que me parece a mí que no hace falta ser Sherlock Holmes para resolverlo. Además, ya como apunte curioso, he hechado de menos la famosa frasecita 'Elemental, mi querido Watson'. Estaba convencida de que sería tan famosa porque Sherlock la repetiría cada dos por tres, pero en mi libro, no lo dice ni una vez; en vez de eso, dice 'Hola, hola, Watson' (frase estúpida, desde mi punto de vista). Puede que sea cosa de la traducción o la edición o vete tú a saber.
Total, que creo que me voy a dejar de misterios que resolver por un tiempo, por mucho que me gusten, para no saturarme del estilo y no acabar aborreciéndolo.